En el I Congreso Internacional de la Humanización de la Asistencia Sanitaria (HUCI) se ha demostrado que la humanización es una realidad tangible en los centros hospitalarios. Cada día son más los profesionales en la salud los que se suman a proyectos de humanización convencidos de que es la única vía para mejorar el sistema asistencial.

Personas comprometidas en diseñar nuevos horizontes en los que profesionales, pacientes y familiares encuentren entornos más amables donde la comunicación e información fluyan de manera más flexible.

Fundación Hospital Optimista ha asistido a este evento para conocer de primera mano las claves y proyectos que tienen como objetivo conseguir organizaciones sanitarias saludables, humanizadas y optimistas.

 

Emilio del Campo Molina, director de la Línea de Cuidados Críticos y urgencias. Intensivista. Hospital de Montilla

Emilio

  • ¿Cuáles son las claves para lograr un Hospital Optimista?

Lo primero es el cambio de cultura: venimos a trabajar y somos un servicio para la sociedad. Mientras nosotros no tengamos claro que somos un servicio para la sociedad, no tendremos claro el mejorar. Si ponemos esos valores en juego yo creo que todos los Hospital seríamos Hospitales Optimistas.

También, es muy importante ponerse en el lugar del ciudadano. Hacer una fotografía de 360 º: cómo me porto yo, cómo quiero que se porten conmigo. Sacar conclusiones efectivas a la hora de generar un Hospital Optimista.

Y, por último, ir contento a trabajar. Hay que trabajar en acondicionar el tiempo que tenemos para que se pueda ir contento a trabajar, que es lo principal para poder ser optimista.

 

Gema Abuin, paciente y optimista

  • ¿Qué entiendes como Optimismo?

El optimismo es fundamental englobarlo dentro del concepto de no negación de lo que no nos gusta. El optimismo es no es solo que nos fijemos en lo positivo. Consiste en aceptar lo profundamente negativo que vemos para centrarnos en hacer crecer lo que es positivo y que la parte negativa pierda valor. Por eso es importante encontrarte con personas, cuando afrontas una situación complicada, que hagan crecer tu optimismo, que ellos sean una fuente de optimismo.

“Los sanitarios deben cederse un espacio de cuidado, no puedes entregar aquello que tú no tienes”

  • Como paciente, ¿qué pasos pueden llevar a cabo hospitales y servicios para convertirse en un Hospital Optimista?

Creo que es importante cultivar a las personas que están al servicio de otros, prestarles atención, entender cuales son sus necesidades y abordarlas desde un enfoque integral del ser humano, respetando y cuidando profundamente las emociones. En definitiva, es importante cederse un espacio de cuidado tanto en el caso de los pacientes como los propios sanitarios, ya que estos tienen una vocación de cuidado y servicio al resto, pero no se pueden olvidar de sí mismos, porque no puedes entregar aquello que tú no tienes.

 

José Manuel Velasco, integrante del proyecto HU-CI y enfermero en el Hospital Virgen de la Victoria de Málaga

  • ¿En que medida trabajas en tu hospital para mejorar el trato al paciente y entre compañeros?

Yo soy parte de proyecto HU-CI. Nosotros desde el principio del proyecto conformamos una serie de líneas de trabajo convencidos de que debemos de transformar las unidades de cuidados de intensivos porque es el sitio donde pasamos más tiempo, a parte de en nuestra casa.

Abrir las puertas de las UCIs a los familiares, es una de las líneas de actuación. Es imposible pensar que podemos establecer una relación de confianza con una persona a la que le impedimos que esté presente.  Mucho peor es que en un momento de fragilidad absoluta el paciente se sienta solo.

También somos conscientes del poder que tiene la comunicación. Creemos que la comunicación esta en el centro de la mayor parte del problema, de conflictos que surgen tanto entre profesionales, como de los profesionales con los pacientes y de los profesionales con las familias. Establecer unas buenas condiciones que propicien una comunicación efectiva, y más en el ámbito donde nos movemos nosotros donde las comunicaciones generalmente son de malas, es la clave. Si lo hacemos bien todos saldremos ganando.

Siguiendo con las líneas, encontramos el bienestar del paciente y del cuidado a los profesionales. El cuidado a los profesionales se reivindica como una necesidad. Cuando llevamos un tiempo trabajando en entornos hostiles nos damos cuenta de que si nos sentimos más bien tratados somos más productivos en nuestra obligación. Está demostrado que más de un 50% de los profesionales hoy por hoy abandonarían la profesión.

“El cuidado a los profesionales se reivindica como una necesidad “

Seguido de eso, queremos procurar una muerte digna en los hospitales. Queremos que haya una infraestructura más humanizada que permita que pacientes, familiares y profesionales nos encontremos en un entorno que sea acogedor.

  • ¿Qué cambios has percibido en los últimos años desde que se está trabajando en la humanización de la UCI?

Se está produciendo un avance en cuanto mayor apertura. La norma está estableciendo la flexibilidad dando más prioridad a la información. Esto es un avance tremendo.

Pero es solo el principio. A nosotros los que nos gustaría desarrollar en nuestros hospitales las 159 medidas recogidas en un Manual de Buenas Prácticas en Humanización. Algunas de ellas las estamos aplicando en la realidad y que otras formas parte de un proceso.

Desde el proyecto HU-CI no nos cansamos de decir que está transformación no es un suceso que ocurre de la noche a la mañana. Es un proceso que ha empezado hace unos años y que lo conseguiremos acabar en un tiempo indefinido, porque siempre se puede mejorar.

  • La H de humanización está despertando el interés de los profesionales, ¿cómo motivamos a esa gente que no se ha sumado todavía?

Nosotros, en el proyecto, solemos decir que la H es un bichito que se contagia. Cuando llegamos a un centro a hacer cursos de formación lanzamos un mensaje provocador, pero sutil. Lo que pretendemos es despertar suspicacia y que la gente, por si misma, diga: voy a sacar mi lado rebelde con esta idea provocadora que me acabáis de lanzar.

La gente que viene a este tipo de congresos como HU-CI no se vuelve a casa igual, se viene contagiada. Escucha historias como: “En Barcelona los niños pueden entrar en la Uci, ¿por qué no van a entrar en mi servicio? Me han dado razones científicas para hacerlo”.

En este caso copiar a la Fundación Hospital Optimista es necesario, porque tenéis un concepto de Hospital Optimista que ojalá todos los hospitales copiaran.

 

javier alcántaraJavier Alcántara, colaborador de la Fundación Musicoterapia

  • ¿Qué es para ti un Hospital Optimista?

Un Hospital Optimista es un hospital que abre las posibilidades para trabajar las emociones. Donde cada uno puede expresar lo que siente, compartiendo desde cualquier lugar. Pero desde la música mejor.

“En todas las unidades los familiares tienen que colaborar en la recuperación de los pacientes”

  • ¿Cuáles serían las medidas que deben tomar un hospital o un servicio para convertirse en un Hospital Optimista?

Primero que sea un lugar de puertas abiertas para los familiares. En todas las unidades los familiares tienen que colaborar en la recuperación de los pacientes. Los profesionales, además, también deben tener un espacio para compartir las emociones, tan duras. que tiene en su trabajo día a día y poder compartir eso con un equipo multidisciplinar.

 

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: