El Capitán Optimista es el héroe que vive y trabaja en el Hospital Optimista.

¡Seguramente lo conoces! Te cruzas con esta persona todos los días en los pasillos de tu centro sanitario. Es esta doctora que juega con los niños para que se relajen antes de entrar en el quirófano. Es este auxiliar administrativo que atiende a todos con una sonrisa.

Es alguien que pone sus fortalezas al servicio de los demás. Alguien que ha entendido que para “florecer” en su vida, sentirse feliz y completo tiene que sumar:

Un propósito trascendente.

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Una actitud positiva, de apertura, de aprendizaje.

Lo conoces, ¿verdad?

Es alguien que vive conectado con lo más profundo de su esencia, con su pasión, que es cuidar y curar a los demás. Conoce el valor de una sonrisa agradecida. Pone el foco sobre los aspectos más favorables de cada situación. Es capaz de transformarse en un líder informal para convertir sus sueños en realidad. Es el Capitán Optimista. En nuestro libro Soñando con un Hospital Optimista te desvelamos algunas de sus características principales:

Sea quien sea con quien esté tratando (paciente, familiar, directivo, compañero), el Capitán Optimista no mira la edad, el género, la raza, la religión, la clase social o las capacidades de su interlocutor. El Capitán Optimista no se deja dominar por el estrés, su ego o sus creencias limitantes y se pone al servicio de los demás. No habla de “su paciente”, de “su turno”, de “sus planes”. Es colaborativo.

El Capitán Optimista ve las cosas por el lado más favorable, independientemente de que sean buenas o malas. Saborea lo maravilloso de la vida. Tiene mucha vitalidad. Demuestra su humor positivo. Contagia sonrisas. Con una actitud positiva, resulta más fácil asumir los retos que se nos presentan. Nos hace más tolerantes y abiertos, y nos adaptamos mejor a los cambios, enriqueciéndonos como personas.

Aunque no disponga del poder que confiere una responsabilidad formal y jerárquica sobre otras personas, el Capitán Optimista sabe que cualquiera se puede convertir en un líder porque sabe que todo el mundo puede ponerse al servicio de los demás. El líder es alguien a quien los demás miran y siguen porque le admiran y le respetan. Le siguen porque ellos lo han decidido así. Le han otorgado autoridad.

El Capitán Optimista se conoce. Sabe gestionar sus emociones. Entiende las emociones de los demás (enfermos, familiares y compañeros). Sabe gestionar las emociones de los demás. Demuestra empatía hacia las emociones de los demás.

El Capitán Optimista tiene interés en seguir formándose y aprendiendo fijándose metas personales que le lleven a sentir felicidad por el trabajo bien hecho. Sabe que siempre se puede aprender, que cada momento es una oportunidad para mejorar. La perspectiva que le da su experiencia le lleva a ser prudente en sus juicios y decisiones cuando las circunstancias así lo requieren. Comparte los conocimientos adquiridos. Es humilde para aprender de los demás.

El Capitán Optimista es resiliente. No se doblega ante las adversidades. Es fuerte. No se queja. Utiliza las experiencias negativas como aprendizaje y absorbe el estrés y el fracaso como motores de cambio, no como pozos sin fondo en los que regodearse. Se alimenta de cada pequeño avance, de cada triunfo: celebra cada “pas-hito”. Sabe que solo se pueden conseguir las cosas siendo persistente. Alimenta las llamas de la esperanza.

El Capitán Optimista sabe lo importante que es el equilibrio cuerpo/mente/energía. Lo consigue a través de una alimentación sana, un descanso adecuado, mantener un equilibrio entre la vida familiar y profesional, practicar deporte de forma moderada, disfrutar de unas buenas risas con unos amigos, practicar un hobby y practicar la meditación.

Cuando parece que nada se puede hacer, ¡Entonces es que hay mucho por hacer! Un Capitán Optimista no busca excusas, asume su parte. Es motor del cambio. Es valiente. Es innovador. Es curioso, observa las cosas desde una perspectiva diferente. Una pared blanca puede convertirse en un mural de pinturas, un cristal en una pizarra… su servicio en un Edificio Optimista.

Lo que hace verdaderamente invencible al Capitán Optimista es que ha tomado consciencia de que tiene unas habilidades maravillosas que pueden cambiar el mundo (el mundo de muchos). No se compara con nadie, sabe que es un ser único y maravilloso. Demuestra gratitud hacia la vida. Se siente feliz y agradecido. Valora los pequeños gestos de servicio y amabilidad que tienen con él. Sabe decir “muchas gracias”.

¿Te ha gustado conocer a nuestro Capitán Optimista? Seguro que tu te has reconocido en muchos aspectos y has podido descubrir algunos comportamientos que podrías mejorar. Para eso ha nacido el Capitán Optimista. Para volar alto e inspirarte en tu día a día.

Florent Amion
Presidente de la Fundación Hospital Optimista

José Fonseca Pires
Profesor en AESE Business School

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